Acompañar a personas y equipos es un precioso baile.
Un baile que sólo puede ser ejecutado desde un profundo respeto a las necesidades de la persona, pilar sólido que permite que emerja la confianza que posibilitaré este baile.
Acompañar en la reflexión significa ayudar a seguir un orden lógico (no necesariamente lineal) que integre aspectos cognitivos, emocionales y conductuales. Significa hacer preguntas, volver tantas veces como sea necesario para atrás, para tomar perspectiva, entender y tomar consciencia de las implicaciones de muchas cosas. Grandes cosas… o matices que como la ola que te revuelca en el mar, te colocan en una posición diferente.
Acompañar en la reflexión significa escuchar los silencios, lo que no queremos ver, lo que vemos sin darnos cuenta de lo que significa (como las vacas al tren), lo que evitamos… porque somos expertos en hacernos trampas en el solitario, y escaquearnos, o boicotearnos, o endulzar algunas cosas, y fustigarnos por otras. En definitiva, distorsionamos la realidad para contarnos una película que no siempre nos ayuda..
Y sí, acompañar también es hacer de espejo. Es precioso cuando las personas, o bien porque se escuchan diciendo en voz alta aquello que siempre ha estado en su cabeza, o bien porque parafraseamos, tienen un momento de darse de cuenta de algo… algo relevante, algo que ordena, algo que abre, algo que remueve, algo que… es importante para esa persona.
Y significa validar sostener, dando espacio a emociones, permitiendo, bajando el listón de la autoexigencia a veces, a favorecer una mirada más amable, a veces permitir que salga la tristeza, la rabia contenida, el permitir caer en lugar seguro para cual Ave fenix podemos recomponernos de nuestras heridas o cenizas… una vez llegamos a la aceptación (no resignación) y podemos empezar a convivir con lo que nos toca, desde otro lugar, o si es posible, generar cambio… siempre empezando por nosotros mismos.
Acompañar es respetar los ritmos de la persona… dando espacio al verdadero potencial que tenemos las personas… esa que emerge cuando se sientan simplemente, en espacio seguro, donde se sienten entendidos y apoyados….
Acompañar es permitirse vulnerable para que salga toda la valentía y coraje… un espacio de poner mucho en el asador… un baile de dos… desde la radical honestidad, buscando sumar y aportar… en la medida que necesita la persona.
GRACIAS A TODAS LAS PERSONAS Y EQUIPOS QUE A LO LARGO DEL 2024 ME HAN PERMITIDO ESTAR A SU LADO, ACOMPAÑÁNDOLES EN SUS PROCESOS DE CAMBIO Y DESARROLLO.

Termino el año profundamente agradecida y con la sensación de que el propósito que me había puesto este año (muchos de vosotros sabéis cuál es) cumplido con creces.
EGUBERRI ON!! FELIZ NAVIDAD!!!!








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