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El reconocimiento, esa gran olvidada

el poder del reconocimiento

Todos necesitamos señales para saber cómo vamos. Tenemos nuestra brújula interior, esa que nos dice cómo lo estamos haciendo. Ese juez interior que nos recuerda dónde hemos fallado, y ese otro que te reconoce el esfuerzo y el trabajo bien hecho (desde el orgullo sano).

El problema es que a veces esas voces están distorsionadas… a veces el volumen de la impostora es tan fuerte que vemos insuficiente todo el esfuerzo del mundo. Otras nuestro ego campa por sus anchas y nos creemos los reyes y reinas del mambo… 😉 Ni a una ni al otro hay que hacer mucho caso… ¡qué sano poner a ambos en cuarentena!!!

Por eso es necesario, además de cultivar nuestra sana autoestima (poniendo en cuarentena a la impostora y al ego orgulloso), necesitamos que el entorno nos aporte una mirada externa que complemente nuestra distorsionada percepción.

Un feedback sobre aquello que no hemos hecho tan bien, y si hay indicaciones claras sobre la dirección a seguir para poder mejorar, mejor que mejor…, pero también (y al menos por Gipuzkoa somos muy «xurras» en esto) un reconocimiento sincero cuando lo merecemos.

Te cuento por qué…. Es para todos, pero si tienes la responsabilidad de liderar personas… toma nota.

El reconocimiento, una herramienta poderosa para directivos y responsables de equipos

¿Cómo te sentiste la última vez que alguien dijo algo agradable y positivo sobre tu trabajo, tu esfuerzo, tu actitud,…? Pues eso, que ya sólo acordarte te sale una sonrisa fruto de una emoción positiva.

Pues no eres el único… porque tras preguntar a más de 10 millones de empleados de todo el mundo, la consultora Gallup, concluyó en un informe presentado en 2013 que el reconocimiento es un factor clave para la satisfacción y el compromiso de los empleados, y que puede mejorar el rendimiento y favorecer la creación de una cultura positiva en el lugar de trabajo.

¿Por qué es importante el reconocimiento?

Es decir, que cuando hay más momentos de esos que al recordarlo nos sale la sonrisa, además de ayudarnos a sentirnos mejor (del entorno hacia nosotros), se logran de la persona que ha recibido el reconocimiento una respuesta positiva (de nosotros hacia el entorno).

Porque nada más ni nada menos, en el estudio se observa que el reconocimiento:

  • El reconocimiento es un factor clave para la satisfacción y el compromiso de los empleados. Las personas que se sienten reconocidos son más propensos a estar satisfechos con su trabajo y comprometidos con su empresa.
  • El reconocimiento puede mejorar el rendimiento. Las personas que se sienten reconocidos son más propensos a rendir al máximo.
  • El reconocimiento puede crear una cultura positiva en el lugar de trabajo. Una cultura positiva en el lugar de trabajo es más productiva, innovadora y atractiva para los empleados.

¿Qué tipos de reconocimiento son más eficaces?

El informe de Gallup identifica cinco tipos de reconocimiento que son más eficaces:

  • Reconocimiento personal: El reconocimiento que es específico, personalizado y oportuno.
  • Reconocimiento público: El reconocimiento que se comparte con otros empleados.
  • Reconocimiento de la empresa: El reconocimiento que proviene de la empresa o de sus líderes.
  • Reconocimiento de los compañeros: El reconocimiento que proviene de otros empleados.
  • Reconocimiento de los clientes: El reconocimiento que proviene de los clientes o usuarios.

Además, yo añadiría que:

  • el reconocimiento a veces ese puede ser como consecuencia de un esfuerzo importante, y que te lo reconozcan compensa todos los «a pesar de» que has tenido que hacer frente; de un hito alcanzado,… Otras se da en entornos de mayor cotidianidad, y son importante «te veo» en un entorno más discreto. ¡Ay, si no fuera por tanto bien hecho de manera discreta y silenciosa en nuestras empresas!!!
  • A veces es público, otras de manera privada, y debería ser elegida también teniendo en cuenta el contexto y el carácter de la persona.
  • A veces es elocuente… otras una palabra dicha de manera sentida y con una sonrisa y/o un gesto

Pero siempre se recomienda (lo recomienda Gallup y aporto desde mi experiencia) que:

  • Sea sincero. Porque nuestro olfato lo nota. Las personas somos inteligentes… y que insulten nuestra inteligencia es de lo que peor llevamos.

    Si no vas a ser sincero en el reconocimiento, no lo hagas. No lo hagas porque Gallup u Olaia te lo hayan recomendado.

    Lo cual no debe confundirse con situaciones en los que el reconocimiento es sincero, y aunque no me sale de manera súper espontánea (porque no estoy habituado, porque mi carácter es más parco,…), voy a dar un paso, entrenarme, mostrar lo que en mi fuero interno sí pienso y no suelo expresar.

    Si es esta última, la persona te lo agradecerá doblemente… porque es reconocimiento sincero, y porque es consciente de que has hecho un esfuerzo por manifestarlo. Sí, somos inteligentes y sabemos interpretar la GRANNNN diferencia.
  • Sea específico y personalizado. la persona debe tener claro qué aportación y de qué manera ha contribuido a que sea «reconocible». Una recomendación vaga se agradece… pero puede ser confusa. Tampoco sirven esas recomendaciones que sirven para cualquiera, para un roto y para un descosido. Si me hablas a mí, a nuestro equipo, que se note que me hablas a mí o a nuestro equipo.
  • Sea oportuno y en el momento, es decir, cuando la acción, conducta, resultado por la que me felicitas o reconoces haya pasado. Te agradezco que me felicites o reconozcas ese proyecto de hace 1 año, pero si lo hubieras hecho en el momento, te lo agradecería mucho más.
  • Sea público … por eso de que se reconoce en pública y se critica en privado. Pero yo lo matizaría, y tal y como he indicado anteriormente, según cómo sea la persona, es posible que lo agradezca doblemente si lo haces en privado.
  • Sea equitativo. El reconocimiento debe ser equitativo y basado en el mérito, nada peor que se vean los favoritismos y que uno tenga que subir el everest y otro tenga suficiente con subir a Urgull para recibir reconocimiento… ¡Cuidado!
  • Sea integral. El reconocimiento debe formar parte de una cultura de reconocimiento más amplia. Es decir, aprovechemos esas oportunidades que existen, ejemplos reales para poner el acento en eso que queremos reforzar. Esas conductas, esos comportamientos, esas ideas que nos ayudan a avanzar de manera sostenible (para las personas y las empresas).

Y para concluir… una invitación al reconocimiento

Y para que no quede en un «pues qué interesante y qué cierto», te invito a que lo lleves a la práctica. No importan si tienes responsabilidad sobre personas y equipos o no. Seguro que tienes compañeros de trabajo. Sino un cliente, un proveedor. O alguien cercano, familia, amigos… y piensa en qué te aporta y de qué manera.

Y busca el momento para de una forma sincera, poder darle las gracias, reconocer eso que hace (o no hace), eso que te suma.

Y fíjate cómo reacciona, y cómo te sientes.

Que lo disfrutes….

Foto de LUKAS FITRIA ADI SETIAWAN en Unsplash

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