Emprendizaje inteligente, ese era el sugerente título del II encuentro Work organizado ayer en el Hotel Amara Plaza en Donosti. En este acto, organizado por Angel Arbonies & Asociados, junto con Adegi, Noticias de Gipuzkoa y el Gobierno Vasco, se trató de desgranar con la presentación de dos emprendedores, Sarik Weber y Nando Quintana, que saben lo que es la aventura del emprendizaje en diferentes proyectos, cómo pasar de la idea al negocio. Con sus éxitos y sus fracasos… para volver a levantarse y volver a intentarlo. Allí trataron de enviarnos, al medio centenar de asistentes que tratábamos de captar alguna pista o idea sugerente que a su vez germine en nosotros.
Muchas y variadas fueron las anécdotas, aprendizajes y experiencias que nos contaron. Pero la idea principal que me resuena de este encuentro, es tratar de volver a las bases del negocio… Una idea que se agradece ahora que hay tantos expertos en desarrollo de ideas, métodos, y herramientas de la idea de la idea.
El planteamiento es todo lo complejo que son las ideas simples… Para convertir una idea en negocio se trata básicamente de escuchar al cliente, detectar sus necesidades reales y cubrirlas. Las necesidades de los clientes son muy concretas y específicas, y lo que busca es la confianza de que tú puedes cubrir esa necesidad, es decir, que con tus productos y servicios no tiene que preocuparse más de ese tema porque si tiene un problema al respecto, tú estarás allí para resolvérsela.
Para ello necesario tener un producto, aunque sea en beta, de calidad, ya que de lo contrario toda confianza cae como un castillo de naipes y desaprovechas los contactos quemándolos. ¡No hay segundas oportunidades! Ahora bien, no te obsesiones con la perfección para arrancar... con que sea un producto lo suficientemente bueno, suficiente para arrancar, ¡arranca! ya lo mejorarás en el futuro… a ser posible con el feedback sincero que tus clientes, si deseas escucharles, te van a ofrecer.
Si tiene que fallar, mejor que sea rápido, utilizar para aprender de la experiencia y seguir adelante. La oportunidad, en el sentido del producto adecuado para el cliente adecuado en el momento adecuado… A veces las propuestas pueden ser excesivamente futurista (por ejemplo una versión de mensajería gratuita para el móvil… ¿hoy el Whatsapp?).
Pero básicamente se trata de buscar clientes. Hacer contactos, el Networking, el tomar café o comer juntos, como toda la vida, para hablar de problemas/soluciones. ¡Tú eres tu propio Director de Marketing hasta que tu facturación no llegue a los 10 millones de euros!!
Y en el camino se debe aprender a ser tolerante con la incertidumbre. No hay nada cierto, en la vida del empresario/emprendedor, los planes sirven… ¡para que no se cumplan! Hay que mostrar flexibilidad y cintura ancha para saber reaccionar y debes vivir con ello, haciendo todo lo que está en tus manos… y más allá.
Por último, los consejos no sirven… el único válido si caso, es que salgas y lo pruebes. ¡Andando se empieza y andando se aprende!!
Gracias a Sarik y Nando y todos los organizadores por darnos semillitas que nos ayuden a fijar el foco… ¡hacia el negocio!